Pastel de mascarpone, crema de vainilla y fresas

En estos días en que comienzan a abundar las fresas por las fruterías, os presento una receta tremandamente sencilla y sabrosa, quizás una de mis favoritas sobre todo si buscamos un equilibrio entre lo fácil y lo sabroso.

Esta es la pinta:

 

 

Presento dos variantes de la receta, la primera incorpora una crema de vainilla y la segunda todavía más sencilla que la primera, sin la crema, pero igual de sabrosa.

Para empezar ingredientes para unas 4 personas:

Para la crema de vainilla (podemos prescindir de esto para la versión sencilla):

  • 200 ml de leche
  • 1 yema de huevo
  • 40 gramos de azúcar (variará según el paladar del comensal)
  • 15 gramos de harina y 10 gramos de maicena
  • esencia de vainilla

Para la crema de mascarpone:

  • 1 tarrina de queso mascarpone (~250 grs)
  • 1 brick pequeño de Nata para montar (~250 grs)
  • 100 grs de azucar
  • esencia de vainilla
  • 2 hojas de gelatina

Además necesitaremos varias fresas y sobaos pasiegos para el fondo.

El postre lo monto en moldes de emplatar de los pequeños-medianos (como los de la receta de Bizcocho de Gianduja), por lo que necesitaremos dichos moldes.

Primero preparamos la base, para eso utilizo sobaos, bien de los grandes (cuadrados de unos 12 cm de lado) o de los pequeños. Si son de los grandes los parto por la mitad con un cuchillo de pan, los pequeños no es necesario.

Disponemos los sobaos juntos sobre una superficie lisa, se trata de tomar los moldes y perforar los sobaos para que se queden en el fondo del molde. Hacemos una ligera presión sobre el sobao para que quede más compacto. Con los grandes es aproximadamente un sobao por molde, es más fácil. Con los pequeños hay que hacer un pequeño tetris para que quede todo el molde completo, y aquí es más importante dar presión para que quede compacto.

Reservamos los moldes con el fondo de sobaos.

Para la crema de mascarpone:

Guardamos media tacita de nata para calentar y disolver la gelatina. Hidratamos la gelatina con agua fria, y por otro lado mezclamos el mascarpone con el azucar, vainilla y la nata restante. Calentamos la taza con nata en el microondas (cuidado que no se sobre) y disolvemos la gelatina previamente escurrida. Agregamos esto a la masa de mascarpone y removemos bien.

Tras esto colocamos esta crema en los moldes y los llevamos al frigo (si queremos hacerlo más rápido lo metemos al congelador, en unos minutos estará sólido). Si queremos la variante sencilla, nos saltamos el siguiente paso.

Para la crema de vainilla:

Ponemos a calentar la leche con la vainilla sin que llegue a hervir. Por otro lado mezclamos el azucar con la maizena y la harina, incorporamos la llema de huevo y 1/2 vaso mezclando todo bien. Añadimos esta mezcla a la leche caliente y removemos mientra le damos un poco de fuerza al fuego para que cuaje.

Dejamos que se temple un poco y añadimos la crema como una nueva capa fina a nuestros moldes con mascarpone.

Finalmente fileteamos unas fresas bien maduras, colocamos sobre el pastel y desmoldamos.

Esta misa receta la podemos preparar en moldes convencionales y también con una base de galleta y mantequilla (tipo tarta de queso), o cualquier otro bizcocho.

 

¡Buen provecho!

 

 

 

Bizcocho de vainilla, gianduja y chocolate

Esta semana tenía ganas de chocolate, así que se me ocurrio realizar variaciones sobre algunos de los postres que ya he preparado anteriormente. El resultado, esto que veis en la foto:

 

Ahora vamos paso a paso, no es complicado aunque como en casi todas las recetas de pastelería, resulta laborioso y hay que estar atento a los tiempos y las temperaturas.
Comenzamos preparando un bizcocho, compacto y esponjoso, aromatizado con vainilla y con un toque de chocolate:

  • 4 huevos pequeños
  • 2 tazas y 1/2 harina
  • 1 taza de leche
  • 1/2 taza de aceite de girasol
  • 1 taza de azucar
  • 1/2 taza de chocolate con leche fundido
  • 1 sobre levadura
  • 1 cucharada de azucar avainillada

Batinos los huevos, añadimos el azucar, la leche, el aceite, el chocolate, la vainilla y finalmente harina y levadura. Mezclamos todo convenientemente:

 

 

Hay bastante masa así que o bien la extendemos en una bandeja de horno, o bien utilizamos dos recipientes, uno más lleno (y luego lo usamos de bizcocho de desayuno, que está riquísimo por cierto) y otro menos para lograr las bases de nuestro pastel:

 

 

Con los aros “perforamos” el bizcocho de modo que nos quede una fina base estanca en cada aro:

 

 

Preparamos el contenido: en este caso una gianduja de chocolate y avellanas como la que comento en este post: Tarta Paraiso

En esta ocasión he variado un poco la receta, no he utilizado nata y la mezcla de las claras con la base de gianduja la he realizado de forma que obtengo dos texturas por precipitación: una superior tipo muss y otra inferior más compacta.

Finalmente preparo un glaseado a base de chocolate blanco para terminar de montar los aros:

 

 

Preparo unas decoraciones para montar el postre, a base de fundir chocolate blanco y en una pequeña manga de plástico lo voy depositando sobre una placa de hielo (de las que se usan para enfriar las neveras), que esté limpia y seca (el agua estropea el chocolate).

 

 

Finalmente desmoldo los aros con mucho cuidado y decoro con cacao puro, chocolate rallado y las decoraciones previamente preparadas.

 

Bizcocho de vainilla y gianduja

Hogar Digital II: Confort

Hace bastante tiempo escribí una primera introducción acerca de los diferentes elementos que componen lo que podemos entender por “hogar digital”. Una de las capas que analizábamos era la dedicada al confort, o dicho de otro modo, aquella en la que intervienen los distintos componentes encaminados a lograr un clima, iluminación y entorno confortable dentro de nuestro hogar. Quizás en este apartado, uno de los puntos clave sea la climatización y por tanto, como elementos de control y monitorización los termostatos digitales. Como vimos, la clave de esta capa es conseguir una red (bien sea una red ip, u otra de tipo domótica) con su interface correspondiente que nos permita monitorizar y controlar cuestiones como la temperatura de nuestro hogar.

Llevo bastante tiempo intentando localizar un termostato digital con interfaz de red, en concreto con interfaz wifi, y de esta forma evitar cablear una zona un tanto complicada en mi casa. El caso es que hasta hace muy poco no he conseguido encontrar nada que se adapte a mis necesidades, además lo he tenido que buscar en USA dado que en Europa no venden nada parecido.

El artefacto que he encontrado es el termostato Filtrete 3M 50, un termostato digital Wifi con funciones de control para sistemas HVAC, que permite por tanto controlar caldera, ventilación y aire acondicionado todo desde una única unidad. El aparato lo encontré en eBay, y a las 2 semanas me ha llegado perfectamente con un coste aproximado de 90 euros, portes incluidos.

20120225-200305.jpg

Ahora vienen los problemas y las soluciones:

Primer problema: el 3M50 no funciona con el sistema de calefacción europeo.

Los sistemas de control de climatización americanos se basan en contactos de milivoltios o contactos de baja potencia (24v), en mi edificio, el sistema de calefacción centralizada se basa en contactos de 220V ac que si los conectamos al termostato lo pueden “achicharrar”.

Solución para esto: montar un relé a modo de puente de forma que el termostato accione nuestro relé y este sea capaz de accionar los contactos de 220vac. Podemos utilizar para esto un relé sencillo con fuente de 12vdc y contactos a 220v.

Segundo problmea: el 3M50 necesita alimentación para el uso de funciones wifi.

En este caso, los sistemas americanos de 24v permiten alimentar el propio termostato, pero no hay problema, dado que podemos utilizar un transformador externo. En la documentación aparece que es válido cualquier transformador de entre 12 a 24v, en continua o alterna sin importar la polaridad.
Para esto podemos utilizar un transformador común de 12vdc, de forma que nos sirva también para accionar nuestro relé puente.

Si vamos a la documentación del termostato, la conexión debe ser por tanto, alimentación C y RH, contactos de caldera RH y W. Conectamos por tanto el transformador a C y RH y conectamos a nuestro relé C y W, de forma que cuando se accione el termostato, conectará RH con W y tendremos los 12v en el relé que a su vez accionará la caldera. Conectaremos por ultimo la caldera a común y NO (normalmente abierto). El diagrama queda como sigue:

20120225-200252.jpg

Tercer problema: 3M50 no funciona con 12vdc

A pesar de lo que dice la documentación, con 12vdc no es suficiente para el correcto funcionamiento de los elementos wifi. Al parecer el termostato funciona bien en el rango de 17-24vdc o 12-24vac, es decir con 12v debería tener alimentación en alterna.

Solución: he utilizado un transformador de 18v en lugar de uno de 12, pero ahora se me crea un último problema a solucionar, mi relé es de 12vdc.

Cuarto problema: accionar un relé de 12vdc con 18vdc, es decir, bajar la tensión de 18 a 12 vdc

Para esto recurrimos a nuestros conocimientos elementales de electrónica, y la famosa fórmula V=R*I. Sabemos que nuestro circuito se alimenta de 18v, conociendo la intensidad que circula por el mismo, podemos colocar una resistencia en serie al relé sobre la que caigan 6v de tensión y por tanto, dejar una diferencia de potencial de 12v en el relé.

Recurrimos a la documentación del relé “datasheet” y obtenemos que el relé disipa una potencia de 400mw. Como conocemos la otra famosa fórmula W=V*I, 0,4=12*I, por tanto, la intensidad que circule por el circuito será de unos 33 mA y en consecuencia, la resistencia que debemos colocar en serie será de R=V/I, R=6/0,033, es decir unos 180 Ohmnios.

Tenía varias resistencias en casa, pero ninguna de 180 Ohmnios, pero con algún otro cálculo, colocando resistencias en serie y paralelo y utilizando un polímetro para verificar, obtengo 180Ohms. clavados. El circuito del relé queda finalmente de la siguiente manera:

20120225-200319.jpg

Y las conexiones con el termostato así:

20120225-200337.jpg

A partir de ahora, solo queda configurar la wifi y activar las funciones de acceso remoto, que permiten entre otras cosas poder controlar mi calefacción desde el móvil a través de internet en todo momento.

El coste total de la solución ha sido inferior a 100 euros, lo más parecido que he encontrado en comercios nacionales son termostatos con acceso gsm de unos 300 euros más el coste de la linea dedicada y con un número de funciones y capacidad de integración mucho menor.

 

© 2003-2015 Suescun.Net